Criterios para acompañar

Influir sin sustituir.

No existe una conversación humana sin influencia. La cuestión ética es cómo reconocerla, limitarla y mantenerla abierta al disentimiento.

Cuatro grados que no equivalen

Nombrar mejor lo que ocurre en la relación.

Influencia

Todo efecto que una presencia, pregunta, marco o silencio puede producir. Es inevitable y debe ser reconocible.

Dirección

Orientación explícita del proceso o la conversación. Requiere propósito, acuerdo y posibilidad de revisión.

Imposición

Presión que reduce de manera indebida la posibilidad de disentir, rechazar o redefinir el rumbo.

Sustitución

Apropiación del lugar interpretativo o decisorio de la persona: decirle quién es, qué significa su experiencia o qué debe elegir.

Dos regímenes éticos

Conversar con alguien no es publicar para muchos.

Acompañamiento dialogado. Permite acordar propósito, verificar comprensión, disentir y corregir una interpretación en tiempo real.

Contenido público. No dispone de esas condiciones. Por eso describe situaciones, declara cuándo interpreta, evita diagnosticar al destinatario y no fabrica intimidad mediante frases que afirman saber qué le ocurre.

El contenido ofrece una lectura; no lee al lector.

Encuadres profesionales

Una filosofía no reemplaza una profesión.

Coaching, formación, mentoría, consultoría, psicoterapia, contenido público e investigación filosófica tienen obligaciones diferentes. Dalil puede informar preguntas y criterios, pero no borra esos límites ni habilita competencias que el profesional no posee.